9 de enero de 2010

Haciendo de vocero

Una de las cosas que me sorprendía al empezar la carrera es que la gente, en general, está dispuesta a responder a tus preguntas. Pensaba: "¿Cómo es posible? Si se me acercara a mí alguien pidiendo una entrevista saldría corriendo". Por suerte la gente normal no es como yo, de los contrario los periodistas estaríamos muertos de hambre.

Ayer estuve mandando varios mails mendigando una entrevista para un trabajo de la universidad, y recibí (¡Oh, Dios mío, no creo que pueda recuperarme de esto jamás!) mi primera negativa, aunque eso no es lo que me sorprendió.

El remitente es un hombre que ha trabajado como figurante en varias series de televisión, de ahí que le solicitara la entrevista. Según ha escrito en el mensaje, lo hizo porque no encontraba trabajo. No entra en mucho detalle, la verdad, pero es obvio que no es una experiencia que quiera volver a repetir.

Y yo: ¿Por qué me cuenta esto? ¿Para descargarse? ¿Para que lo denuncie yo?

Que no se diga que lo callo porque no queda bonito, así que copio, y, aunque sólo sean sus declaraciones, que cada uno juzgue por su cuenta:

"Si os puedo resumir mi opinión general y visión desde lo más bajo en el mundo de las series de televisión, la figuración. Mi visión general ha sido muy negativa, se maltrata a los que se consideran los “parias”, los figurantes, puedo contar mi experiencia:

Al llegar a un rodaje de una serie de una de las principales cadenas de televisión, había un catering para desayunar, pero eso sí, únicamente para el equipo técnico y los actores, la figuración no teníamos derecho a desayunar y por si fuera poca la humillación, se ponía vigilancia para que la figuración no metiera mano al catering.

He sido testigo de humillaciones a niños por parte de dirección con palabras como “¡OS VAIS A CALLAR COMO PUTAS!”, maltrato a los niños, no os hablo de hace años, de esto fui testigo en el recién acabado año 2009.

Fui a una serie de televisión de adolescentes en la que hacía una figuración como padre, fui testigo de cómo se instalaba un catering para los adolescentes actores, dichos actores miraban con desprecio a la figuración, mientras comían y presenciaban como los mismos con los que habían trabajado codo con codo no tenían derecho a llevarse un mísero mendrugo de pan a la boca.

Me alegra recibir vuestra petición, creo que vosotros, los que vais a dirigir el país en las próximas generaciones, debéis saber que en las series de televisión, tal y como en otras tantas profesiones del país, se maltrata a sus empleados, en especial a los que están más abajo.

Deseo que os llegue mi queja, para que tengáis en cuenta que algo falla en el mundo de la interpretación, con demasiada frecuencia se olvida la palabra RESPETO."