
Cuando la vía de entrada de muchos medios es el cajetín de búsqueda de Google y sus ingresos dependen de la publicidad, de quien vive cada vez más gente y consiguen los que tienen mayor tráfico de visitas, uno se pregunta por qué clase de contenidos hay que apostar: ¿aquellos que llaman inmediatamente al usuario a hacer click o aquellos trabajados, con tiempo, de calidad? ¿Son capaces estos de venderse solos, o necesariamente hay que conocer los algoritmos de los buscadores para que no se pierdan a partir de la cuarta página de los resultados?
Dos de los ponentes de las IV Jordanas del UCAM MediaLab iban a hablar del mismo tema desde enfoques disintos: el primero, Sergio Pérez-Conde, en su ¿Puede ser rentable un medio de comunicación? apostó por las técnicas de posicionamiento para rentabilizar la actividad del medio, mientras que el segundo, Sergio M. Mahugo, bajo la pregunta ¿Tiene que ser rentable un medio de comunicación?, puso el acento en los buenos contenidos. De ahí que, para cerrar estas jornadas, decidieran hacen un debate.
Comenzó Pérez-Conde ya advirtiendo que su conferencia no era "apta para idealistas como Mahugo”. Tras comprobar que muy pocos de los asistentes habían comprado un periódico por la mañana y, sin embargo, casi todos estaban en redes sociales, destacó que era imprescindible saber SEO, SEM y SMO, “el abc de Internet” y una forma de dictadura para los periodistas. ¿Por qué? Porque el canal de difusión “ya no son periódicos, son los buscadores”
Para hacer un medio rentable, todo empieza por tener tráfico y “olvidar el ego”, pues un usuario puede saber más que el periodista. Hay que aprovecharle: el verdadero valor del medio es el usuario. Son ellos, por ejemplo, los que suben contenido a las redes sociales: el único trabajo allí es “pulsar la tecla de F5”
Ahora hay más repartiéndose el pastel publicitario, no sólo los medios. Y el problema es que, lógicamente, los publicitas están interesados en registrarse donde puedan conversar con los usuarios, y estos están en Google y las redes sociales.
Queriendo acabar su conferencia con un todo optimista, Pérez-Conde destacó que “no hay que dejar de ser periodistas, pero para eso primero hay que estabilizar el medio”. No es cuestión de ganar dinero con los medios de comunicación, sino que sea sostenible económicamente, como las redes sociales: con pocos gastos y pocos ingresos.
Ya al inicio de su turno, Sergio M. Mahugo reconoció la importancia de conocer SEO y otras técnicas de posicionamiento en buscadores, pero matizó que cada vez que Google cambiara su algoritmo, los periodistas no podían dedicarse a aprendérselo en lugar de hacer buenos contenidos.
El problema, según Mahugo, es que "no todo lo que da dinero es periodismo. Es muy difícil que un medio sea rentable porque el buen periodismo es caro". Sin embargo, lo que preocupa a los medios son las cuentas, los beneficios y la publicidad. Son muchos los que luchan por conseguir anunciantes, y "los coches y sueldos de los directivos de El País no contribuyen a que haya más democracia."
“El problema es precisamente ése, que la empresa pretende ganar dinero con la información” cuando en opinión de Mahugo debería conformarse con generar ingresos para vivir del periodismo, algo “más valiente que lo de Facebook, que es cuestión de suerte". Si el público está en las redes sociales y no en los medios es porque estos se dedican sobre todo al “cortapega, los contenidos ridículos, la telebasura", y en definitiva, nada interesante para los lectores. “La crisis” explicó Mahugo, “es de los medios, no del periodismo. Se está haciendo buen periodismo, pero no en los mismos sitios que antes”
Mahugo insistió en que lo fundamental es crear buenos contenidos con formatos innovadores. “Con eso te vendes muy bien por ti mismo” subrayó, instando a recuperar la función social de los medios, redimensionarlos y diversificar los modelos de negocio.
Además, Mahugo añadió que otro problema es que las universidades no han sabido enseñar correctamente periodismo a los estudiantes, pero porque "ninguna puede hacerlo": nadie puede inculcar la curiosidad, enseñar a entrevistar a los familiares de un muerto o a buscar temas de interés. Los propios estudiantes no se libran, pues “no intentan aprender por su cuenta, venderse”
En efecto, los casos de, primero Soitu.es y luego en parte el de Factual, nos han demostrado que ésa es la mentalidad de los inversores y que sin financiación es difícil mantener un medio. Pero quizás la apuesta debería consistir en construir una imagen de marca (algo que puede sobrepasar plataformas si se hace bien) a base de contenidos, y una comunidad, quizás no masiva, pero sí fiel.
