La comparecencia del presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, fue otro acto
más de la precampaña para las elecciones del 22 de mayo. Las preguntas de los grupos
parlamentarios trataban de nuevo sobre la responsabilidad que tuviera el Gobierno de la Región
en la situación de la Comunidad, aunque por supuesto desde diferentes ángulos. El presidente,
arropado por los miembros del partido, a los que miraba continuamente mientras respondía, y
cargos del Gobierno presentes en el banco azul, no tuvo problema en repetir otra vez frente a la
Asamblea la defensa de su gestión.
El portavoz del grupo popular Juan Carlos Ruiz López pidió una valoración sobre
el “constante y evidente trato desigual” del Gobierno de la Nación a la Comunidad en
materia de financiación. Sólo podía tener una respuesta de Valcárcel: “tristeza” como
español e “indignación” como murciano ante lo que él calificó de sectarismo, al recordar que
comunidades como Cataluña, Andalucía, Aragón y Baleares habían obtenido permiso para una
refinanciación de deuda que le es negada a la Región.
Begoña García Retegui utilizó su turno para tachar al Ejecutivo de Administración morosa y
apuntar que el déficit traería a la Región más impuestos y no empleo, además de defender a su
partido como la alternativa que evitaría la pérdida de derechos sociales. Valcárcel replicó que
su oponente político explicara dónde estaba el despilfarro y citó las inversiones que ha realizado
durante la legislatura en materia de salud. Criticó a al PSRM por no defender los intereses de la
Región frente a su “amo” y de nuevo atacó a Zapatero por no tener en cuenta el crecimiento de
población, una de las consignas que el grupo popular repitió hasta la saciedad en el Pleno.
El representante del grupo mixto, José Antonio Pujante describió la situación económica
de la Región de “debacle”, en el que enumeró numerosos problemas –el paro y el retroceso
de renta per cápita, entre muchos otros- y reclamó una autocrítica que, como era de esperar
tras las intervenciones anteriores, no obtuvo. El presidente de la Comunidad alegó que no
podía asimilar la responsabilidad en materia laboral, fiscal o energética, que no son de su
competencia. Eso sí: a Valcárcel, los impagos a los proveedores y, sobre todo, los parados, le
quitan el sueño, como a Zapatero. Esperemos quien salga elegido en mayo, viendo que tiene
cuatro años, se quede más tranquilo y haga las reformas necesarias para arreglar esto.
0 comentarios:
Publicar un comentario